Es muchísimo más tonto de lo que era imaginable. Y los que se traguen sus "jaimitadas" aún lo son más. Este tipo cualquier día vuela porque la Naturaleza es sabia y lo va a terminar convirtiendo en mosca.
debe ser espantoso vivir hoy en Venezuela: Hambre, Miseria, Opresión...y encima hacer el ridículo mundial cada vez que saale en publico el imbécil este. Y pensar que en España hay quienes quieren que derivemos para allá Esto es lo que buscan Pablemos y Monedero.... Ustedes mismos.......
En Caracas habían unas camionetas que vendían frutas y verduras por las urbanizaciones, parando en todos los edificios para despachar su mercancía a las amas de casa. Si uno tenía la mala suerte de ir conduciendo detrás de una de esas camionetas, tenía que armarse de paciencia y no desesperarse si tenía prisa. Al conductor que le tocaba la china, se le oía exclamar: ¡ME CAYÓ FRUTERO! Ahora deben decir. ¡ME CAYÓ MADURO! y aguantar las chorradas de ese cantamañanas.
Es muchísimo más tonto de lo que era imaginable. Y los que se traguen sus "jaimitadas" aún lo son más. Este tipo cualquier día vuela porque la Naturaleza es sabia y lo va a terminar convirtiendo en mosca.
ResponderEliminarNo caerá esa breva.
EliminarPor muchos alimentos que falten en las estanterías de los supermercados, mientras haya alpiste, Maduro podrá seguir alimentando al pajarito.
ResponderEliminarUn abrazo.
No hay problema,el pajarito de maduro come poquito, Javier
Eliminardebe ser espantoso vivir hoy en Venezuela: Hambre, Miseria, Opresión...y encima hacer el ridículo mundial cada vez que saale en publico el imbécil este.
ResponderEliminarY pensar que en España hay quienes quieren que derivemos para allá
Esto es lo que buscan Pablemos y Monedero....
Ustedes mismos.......
Era lo que nos fataba, Chafachorras.
EliminarEn Caracas habían unas camionetas que vendían frutas y verduras por las urbanizaciones, parando en todos los edificios para despachar su mercancía a las amas de casa. Si uno tenía la mala suerte de ir conduciendo detrás de una de esas camionetas, tenía que armarse de paciencia y no desesperarse si tenía prisa. Al conductor que le tocaba la china, se le oía exclamar: ¡ME CAYÓ FRUTERO!
ResponderEliminarAhora deben decir. ¡ME CAYÓ MADURO! y aguantar las chorradas de ese cantamañanas.
La verdad es que las gilipolleces son de premio, señor Bwana,.
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