Y los muertos no se fían ni de su padre. Debe ser porque no tienen ojos ni orejas. Esperemos que los vivos que no ven ni oyen -qué también los hay- no tengan que lamentar su ceguera ni su falta de sensibilidad para con las voces de la calle. Lo digo por, aunque no venga al caso, los aires de libertad condicional que se respiran últimamente.
Mis orejas son cada vez más desconfiadas...
ResponderEliminarFugisaluDos
No me extraña,Fugitivo.
ResponderEliminarBueno, siempre se puede aplicar algún filtro a lo que pasa por las orejas, suele ser lo más sensato XD.
ResponderEliminarTiene usted toda la razón, Doctora
EliminarY los muertos no se fían ni de su padre. Debe ser porque no tienen ojos ni orejas. Esperemos que los vivos que no ven ni oyen -qué también los hay- no tengan que lamentar su ceguera ni su falta de sensibilidad para con las voces de la calle. Lo digo por, aunque no venga al caso, los aires de libertad condicional que se respiran últimamente.
ResponderEliminarUn abrazo.
Vale.
EliminarA veces ni lo que ves con tus propios ojos es fiable. Si no, los trileros se dedicarían a otra cosa.
ResponderEliminarSaluditos.
ES que los trileros son mucho, Zorrete.
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