lunes, 31 de octubre de 2011

SIN PALABRAS


Jonás, había estado todo el día muy intranquilo, mirando el reloj impulsivamente cada poco tiempo.
Estuvo trabajando todo el día, sin apenas fijarse en lo que hacía, solamente pendiente del reloj, que tenía
 en la pared de enfrente..
No bajó a comer, ni a beber nada, en su hora y media de descanso.Estuvo  impasible mirando el reloj.
La últimas dos horas a Jonás,se le hicieron interminables,
y hasta sentía unos pinchazos internos a cada saltito que
daba el segundero.
Por fín el reloj marcó la hora tan esperada,
salió de la oficina a toda prisa, sin despedirse de sus compañeros.
Llegó al parking en segundos, encendió el coche y salió del
parking, como si le persiguiese un fantasma.
Condujo sobre media hora, al mismo tiempo que comenzaba a anochecer, aparcó en la explanada
 cercana a la playa, y hecho a correr hacía la playa
a la máxima velocidad que le era posible,entrando en
el agua y llegando con el tiempo justo para fundirde en un apasionado abrazo con su amor, mientras suspiraba:
" Por los pelos"


22 comentarios:

  1. Pobre Jonás,su años es un poco suigéneris.

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  2. Bueno Polito, qero si es amor, que importa eso, no te parece.

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  3. No se que dices Mlas, pero está bién.

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  4. Pobre hombre, tener que estar pendiente de la pleamar siempre.

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  5. La verdad es que si debe de ser un poco complicado,Piqui

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  6. Pues yo creía que le gustaba el surf..
    :)

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  7. aveces olvidamos que lo que mas necesitamos es un poco de verdadero amor
    Besos!

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  8. Magnífico relato.
    Me ha gustado mucho.
    Besos.

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Gracias, por dedicarme tu tiempo.