Hoy como muchas más veces,
me he depertado a una hora muy temprana,
me levanté, me senté en el sofá,
y una vez más, intenté disfrutar del más
absoluto silencio y en total oscuridad.
Poco a poco me fuí concentrando en dicho
silencio y lentamente me fuí evadiendo de
cualquier pensamiento.
Cuando me di cuenta, habían pasado más
de dos horas, y fuí consciente de que me sentía
más fresco y más descansado que si hubiese
dormido.
De nuevo comenzaron a funcionar los engranajes
de mi cabeza.
Y poco a poco fuí sintiendo como comenzaba
mi cuerpo a funcionar.
Estupendo
mamuma
Las pausas nos vienen estupendamente para continuar... a veces, el silencio es muy, muy necesario, si.
ResponderEliminarBesos desde el abismo
Estoy de acuerdo Abismo
ResponderEliminarHay silencios aterradores y otros musicales, como la canción de Gardel.
ResponderEliminarSabia reflexión, Bwana
ResponderEliminar